- No puedo dejar de serte sincera... Y te diré LA VERDAD, incluida ésta vez.
- No puedo dejar de pensar en vos, pero tengo miedo.
- Pero tengo miedo porque me la bajan las inseguridades. No sé si serán el mismo tipo de inseguridades, porque a mi me bajan esas en las que pienso en si me seguís queriendo o no que si lo sentís de verdad, en si te sigo gustando o no. Yo creo que si, todo pinta a que si, pero algunas cosas que dijiste alguna vez me hacen pensar que quizás no es así. Pero... desde esas conversaciones ya ha pasado un buen tiempo, y todo puede cambiar con el tiempo...
- Tengo tantas ganas como miedo...
- Tengo tantas ganas de estar cerca de vos, de sentirte, de hacerte saber lo que siento por vos, de que me hagas saber lo que sentís por mi, de pasar frío a tu lado y que me abraces. Tengo ganas de tener esas conversaciones con vos, de mirarte, de que me mires, de que respires mi aroma y de que yo pueda drogarme con tu esencia. Tengo ganas de estar con vos, tengo ganas de no tener que separarme de vos.
- Estoy asustada porque no quiero salir herida de esta guerra...
- Estoy asustada porque mi oponente está a mi nivel ésta vez, y lo quiero.
- De verdad LO QUIERO.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por comentar.